Cansada
Estoy tan cansada… cansada de la vida.
Ayer rompiste de la manera más cruel
mi enésimo castillo en el aire.
Sí, lo sé, la culpa es sólo mía.
Quién me manda a atreverme
a soñar en tener tan sólo una oportunidad.
¿Verdad?
Miro a mi alrededor y todo lo que
veo son conocidos cuyas vidas avanzan.
Sinceramente, nada me alegra más pero
no puedo evitar preguntarme si:
Llegará el día en el que yo también pueda…
¿Continuar?
“¡No!” La
respuesta es tan clara
como un jarro de agua fría.
Supongo que tras incontables intentos
fallidos, hoy por fin entendí alto
y claro cuál es mi lugar.
No soy más que ese feo muñeco roto,
desolado que sigues pateando sin piedad.
“¿Cómo osas siquiera pensar
que
en algún sitio bajo este gran cielo
vas a poder vivir en paz?”
Supongo que me lo merezco…
¿Cómo me he atrevido a soñar?
Pero por favor, te lo ruego,
respeta al menos mi última voluntad.
Sólo quiero cerrar los ojos, dormir.
Ya no quiero despertar…

Comentarios
Publicar un comentario